Resiliencia Económica

PLANIFICACIÓN E IMPLEMENTACIÓN

Según la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), “La resiliencia es la capacidad de las personas, las comunidades, las empresas, las instituciones y los gobiernos para adaptarse a las condiciones cambiantes; y prepararse, resistir y recuperarse rápidamente de las interrupciones de la vida cotidiana, como resultan ser los eventos peligrosos». El sur de Puerto Rico comprende las interrupciones de la vida cotidiana más que la mayoría de los lugares del mundo, como zona frecuente de huracanes, terremotos recientes y la pandemia de COVID-19. Los stakeholders declararon unánimemente la necesidad de más: una respuesta más rápida, más esfuerzo en la recuperación y más mitigación de peligros. Para lograr más en las tres categorías de resiliencia, es fundamental una agenda de acción audaz. Tomar la resiliencia en sus propias manos permitirá que la región del SPREDD controle su destino frente a los eventos adversos; y tenga un aporte más definido en los procesos de formulación de políticas públicas que le afecten, como es el caso de los Planes de Mitigación de Amenazas. Siguiendo las pautas de EDA-CEDS, el aumento de la resiliencia dependerá de las siguientes acciones:

PLANICACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE LA RESILIENCIA

ESTABLECER UN TASK FORCE PARA LA RESILIENCIA ECONÓMICA Y CREAR UN PLAN DE ACCIÓN CON CUATRO COMPONENTES

El primer paso para aumentar la resiliencia es establecer un Task Force Regional para la Resiliencia Económica, que guíe el proceso de mejora de la resiliencia. El Task Force debe incluir representantes de cada municipio del SPREDD, agencias del Gobierno federal y el Gobierno de Puerto Rico, organizaciones sin fines de lucro (ONG) regionales y locales del tercer sector, organizaciones de desarrollo económico (ODE), líderes del SPREDD y representantes de la industria. El Task Force servirá como un centro de acción, trabajando con los gobiernos, las municipalidades, las ODE, las ONG y la industria para financiar e implementar acciones que eleven la resiliencia. El Task Force Regional para la Resiliencia Económica debe organizarse y comenzar a trabajar, a más tardar, el 31 de diciembre de 2021.

El Task Force Regional para la Resiliencia Económica debe organizarse y comenzar a trabajar, a más tardar, el 31 de diciembre de 2021.

  1. Redactar un Plan de Acción para la Resiliencia Económica Regional, incluida la resiliencia del propio SPREDD.

Inmediatamente después de la formación del Task Force, debe desarrollarse un Plan de Acción para la Resiliencia Económica Regional, el cual debe enfocarse en la resiliencia de toda la comunidad, con énfasis en ayudar a las empresas e instituciones a desarrollar e implementar planes de continuidad de operaciones, y garantizar que se puedan proporcionar los servicios esenciales después de un desastre. El Task Force también podría considerar la contratación de expertos en la materia para el desarrollo y la implementación, a fin de garantizar que el Plan sea exitoso. El Plan debe ser un documento vivo, capaz de cambiar según lo ameriten las circunstancias. Las mejores prácticas -nacionales e internacionales- en la planificación para la resiliencia deben servir de guía durante la redacción del Plan. Debe desarrollarse, además, un sistema de seguimiento a la implementación del Plan de Acción, que pueda administrarse mediante una plataforma como Microsoft Teams.

El Plan de Acción para la Resiliencia Económica Regional debe estar completo antes del 30 de junio de 2022.

    1. Establecer un BEOC regional, solo o dentro de los Centros de Manejo de Emergencias (EM) existentes.

    Los Business Emergency Operations Centers (BEOC) regionales están ganando popularidad en toda la nación estadounidense. Si bien la función principal de un BEOC son las comunicaciones de emergencia, algunos también brindan información ininterrumpida sobre respuesta, recuperación y resiliencia para las empresas de la región. Para los BEOC es fundamental la relación con las oficinas locales de gestión de emergencias, y algunos están ubicados dentro de las propias oficinas de EM. 

    El Task Force para la Resiliencia debe explorar estas opciones; trabajar para asegurar la financiación operativa inicial y continua; y trabajar con los funcionarios de EM locales para implementar con éxito un BEOC en o antes del 31 de diciembre de 2022.

       

      1. Crear y organizar una sección de información sobre resiliencia económica en el sitio web www.eddpr.org.

      La información y los recursos para la región del SPREDD, incluyendo guía sobre cómo integrar la resiliencia en otros esfuerzos de resiliencia locales y regionales -como el uso de terreno, el desarrollo económico y el plan de reurbanizar- deben publicarse en el sitio web www.eddpr.org bajo “SPREDD – Recursos para la Resiliencia Regional’. Resaltar este recurso puede ayudar a garantizar la participación de los stakeholders de la comunidad, incluyendo a las organizaciones comunitarias, las organizaciones sin fines de lucro, las organizaciones de la fuerza laboral y los proveedores de infraestructura privada como proveedores de banda ancha, celular y otros (a nivel nacional, el 85 % de la infraestructura es privada).

      4. Valorar, restaurar y desarrollar la infraestructura para la resiliencia natural (azul y verde)

      Valorar la infraestructura natural, como los arrecifes de coral y los árboles de las laderas de las montañas, aumenta la resiliencia y conduce al desarrollo sostenible. Se está reconociendo plenamente la nueva data sobre la contribución de estos activos para proteger el entorno construido, y su valor para el desarrollo sostenible, como el ecoturismo y los créditos de carbono. Dado que la costa sur y las montañas de Puerto Rico son ricas en infraestructura natural, el SPREDD apoyará un esfuerzo multi-institucional para valorarla y desarrollarla de manera sostenible. Esta iniciativa se centrará primero en la infraestructura azul, incluida la costa (los manglares) y el océano (los arrecifes de coral). Posteriormente, considerará la infraestructura verde tierra adentro (vegetación de montaña), al tiempo que integra las subvenciones federales y filantrópicas, facilita el establecimiento de valor a través de seguros paramétricos y aprovecha dicho valor, tanto para la conservación (basada en la reducción del riesgo para el entorno construido público y privado) como para el desarrollo sostenible (basado en la obtención de créditos de carbono por plantar manglares y mejorar la pesca mediante la hidroponía). Además, la iniciativa sin fines de lucro LabF3S para el desarrollo de capacidades puede desempeñar un papel fundamental en la construcción de capacidad en las organizaciones sin fines de lucro de la región del SPREDD, lo cual permitiría asegurar fondos de subvenciones para la valoración, la preservación y el desarrollo de la infraestructura natural. El SPREDD apoyará la LabF3S; se pondrá en contacto con la iniciativa Bluetide PR (BTPR) y las iniciativas del Centro para la Resiliencia, la Política Económica y el Desarrollo Económico Estratégico (CRESPED); y apoyará sus esfuerzos centrados en la costa sur como el proyecto piloto para esta iniciativa. 

      El SPREDD debe comenzar de inmediato los esfuerzos de apoyo, y sostenerlos durante la vida de este CEDS.

         

        1. Desarrollar un Plan de Relaciones Públicas para Respuesta, para incidentes de cualquier tipo.

        Una iniciativa crítica para la resiliencia, pero que a menudo se la pasa por alto, es desarrollar un plan de relaciones públicas para desarrollar respuestas sólidas y unidas en caso de cobertura local -o nacional- de medios. Los seis municipios deben desarrollar y acordar mensajes claros, transparentes y consecuentes, diseñados para informar y tranquilizar a las empresas y a los ciudadanos en la comunidad, al tiempo que brindan un mensaje coherente de resiliencia al mundo exterior.

        El SPREDD trabajará con sus municipios y stakeholders para desarrollar el sistema antes del 30 de septiembre de 2022.

        1. Utilizar la herramienta BCA de FEMA y las PPP para aprovechar las inversiones para la resiliencia

        La herramienta Benefit Cost Analysis (BCA) de FEMA está diseñada para documentar los beneficios de las inversiones para la resiliencia y es uno de los requisitos necesarios para solicitar fondos del Programa de Subvenciones para Mitigación de Peligros. Con el BCA, la región del SPREDD también puede desarrollar asociaciones público-privadas (PPP), tanto hards (entorno construido) como soft (programáticas). También, puede usarse como justificación para ofrecer incentivos para que las empresas y la industria inviertan el tiempo y el esfuerzo necesarios para desarrollar planes de continuidad; y como justificación para dedicar recursos para proteger y restaurar servicios esenciales como la energía, el agua y la infraestructura de telecomunicaciones. El Task Force debe brindar capacitación a personal clave sobre cómo operar el BCA (en FEMA, está disponible -libre de costo- un curso integral de nueve partes, que incluye presentaciones y libros de trabajo) y cómo trabajar con gobiernos municipales y con la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas de Puerto Rico para explorar las PPP como forma viable de aprovechar las inversiones en infraestructura.

        La capacidad para utilizar la BCA debería estar finalizada para el 30 de junio de 2022. Por su parte, los esfuerzos para las PPP deben ser continuos.

          1. Utilizar la tecnología Blockchain para mejorar la efectividad de la financiación federal para la reconstrucción de propiedades.

          Uno de los desafíos predominantes para la habilidad de recuperación rápida de la región del SPREDD es el mal manejo y mantenimiento de los registros de propiedad; problema que es general en todo Puerto Rico. La falta de registros de propiedad confiables puede impedir que muchos sobrevivientes reciban ayuda para reparar su propiedad. En Chicago, partes de Suecia y Honduras, entre otros países, han conseguido con éxito mover los registros de la tenencia de propiedad a Blockchain. Al tener una validación clara, transparente e inmutable de la tenencia de la propiedad, la ayuda para la recuperación y la resiliencia se puede distribuir de manera más eficaz. Una posible fuente de financiación, Blockchain Trust Accelerator (BTA) (https://www.newamerica.org/digital-impact-governance-initiative/blockchain-trustaccelerator/about/), crea proyectos piloto de Blockchain que tienen impactos sociales significativos. BTA opera como una organización sin fines de lucro con el apoyo de la Fundación Rockefeller. 

          El SPREDD podría reunir un grupo de trabajo para desarrollar una propuesta breve para BTA, para implementar un proyecto piloto regional para el 1 de septiembre de 2023.

            CREAR NUEVAS INICIATIVAS PARA MEJORAR LA RESILIENCIA Y LA RECUPERACIÓN DE LAS PEQUEÑAS EMPRESAS

            Las pequeñas empresas son especialmente vulnerables a los desastres. A diferencia de las grandes empresas, las primeras generalmente no cuentan con capital de reserva para resistir daños e interrupciones, y menos del 30 % tiene planes para la continuidad del negocio (resiliencia). Para abordar esos temas en los seis municipios que constituyen la región del SPREDD, durante la vigencia de esta CEDS, se deben implementar las siguientes medidas:

            1. Desarrollar fuentes de financiamiento de emergencia, para pequeñas empresas.

            FEMA divulga una triste estadística: después de grandes desastres, el 40 % de las empresas nunca vuelven a abrir. Una de las claves es el financiamiento para sobrevivir y reabrir hasta que llegue la financiación respaldada por el Gobierno federal (Préstamos por desastre de la SBA, Préstamos Comerciales para Recuperación por Desastre de CDBG). Los más exitosos de estos fondos de emergencia provienen del tercer sector, que acuerda de antemano que cuando ocurra un desastre, inmediatamente pondrán fondos para pequeños préstamos de supervivencia (de $10,000 a $20,000) para evitar que las empresas cierren para siempre. Aplicando un sistema de triaje que fue desarrollado después del 11 de septiembre, las empresas que resultan severamente impactadas pero que aún pueden continuar operando con ayuda, tendrán prioridad sobre aquellas que, lamentablemente, no se pueden salvar o aquellas que pueden sobrevivir por el momento.

            1. Proporcionar información sobre tipos e importancia de los seguros de protección, según el tipo de daño.

            Muchos propietarios de pequeñas empresas desconocen sobre seguros específicos que son asequibles y fundamentales para continuar operando después de un desastre. Estos incluyen pólizas de interrupción de negocios, el Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones (NFIP) e Insure-linked Securities, como los Bonos para Catástrofes. Para muchas empresas, estos productos de seguros específicos para desastres pueden marcar la diferencia entre la supervivencia y el fracaso.

            1. Implementar iniciativas de educación y concienciación para pequeñas empresas.

            A menudo, las pequeñas empresas desconocen muchas operaciones y recursos de respuesta y recuperación disponibles para ellas durante un proceso de recuperación. Los préstamos por desastre de la SBA, los programas de préstamos CDBG-DR, el asesoramiento y la consejería del Centro de Desarrollo de Pequeñas Empresas, y la ayuda a las comunidades a través de asistencia pública para reparar los daños a la infraestructura pública pueden ayudar a las empresas en su recuperación, pero solo si las empresas saben cómo acceder a ellos. Proporcionar información (videos pregrabados, guías, etc.) puede marcar la diferencia cuando las empresas luchan por recuperarse.

            1. Desarrollar asistencia para las empresas locales en la obtención de contratos de respuesta y recuperación.

            Frecuentemente, las empresas locales que tienen dificultades debido a daños o interrupciones pueden perder la oportunidad de obtener contratos o vender bienes a las operaciones de recuperación. Este negocio puede marcar la diferencia entre la supervivencia y el fracaso, pero no se obtiene si no se cuenta con el conocimiento de las oportunidades potenciales que surgen de la financiación de la recuperación. Se debe implementar un portal de oportunidades de venta-contratación para la recuperación, como forma de garantizar que las empresas locales estén al tanto de estas oportunidades.

            1. Para ayudar a las empresas en la recuperación, tener listas para implementar campañas de concienciación para la compra local.

            Muchas veces, los sobrevivientes de desastres no están seguros o desconocen el estado de las empresas en sus comunidades y, comúnmente, van a otros lugares a comprar (o -cada vez más- ordenar bienes y servicios online). Una campaña para utilizar las redes sociales para que la comunidad sepa que las empresas locales escaparon de los daños, o que están en funcionamiento de nuevo, es fundamental para garantizar que no se pierdan los clientes. La preparación de un programa de este tipo para que esté listo para plug and play, debe completarse antes del 30 de junio de 2022.

            1. Desarrollar un programa para asistir a las empresas pequeñas e informales en el mantenimiento adecuado de sus registros.

            Para cumplir con los requisitos de asistencia pública para la recuperación, las empresas pequeñas y las informales, como los pescadores o los vendedores de alimentos en las carreteras, entre muchas otras, deben mantener registros en el formato que requiere FEMA y otras agencias federales para recibir ayuda. Un programa de divulgación con herramientas simples para ayudar a las empresas a mantener mejores registros podría producir resultados positivos para las empresas pequeñas y las informales, localizadas dentro de la región del SPREDD.

            1. Trabajar con agencias locales y estatales para simplificar la zonificación y la permisología después de desastres.

            Para acelerar la recuperación de las pequeñas empresas, comunidades afectadas por desastres -como Branson, Missouri, que fue devastada por un tornado en 2012- trabajaron para aliviar temporalmente las restricciones de zonificación y permisos. Les dieron a las pequeñas empresas una moratoria de 60 días para el cumplimiento de algunas regulaciones (como la cantidad de lotes de estacionamiento requerida) para que pudiesen reanudar operaciones rápidamente.

                ESTABLECIMIENTO DE REDES DE INFORMACIÓN

                CREAR CENTROS DE RESILIENCIA Y DESARROLLAR REDES DE RESILIENCIA PARA PEQUEÑAS EMPRESAS

                Se han financiado centros de resiliencia en Puerto Rico, y el SPREDD debería solicitar el establecimiento de centros en cada uno de los seis municipios que lo constituyen. Los centros de resiliencia brindan capacitación antes de los desastres, y sirven como refugio y fuente de información después de los desastres. Además, se ha demostrado que las redes de resiliencia de las pequeñas empresas aumentan la colaboración y la cooperación, al reunirlas para ayudarse mutuamente en caso de desastre. Ello incluye compartir espacio, trabajar juntos para mantener las empresas locales y, en algunos casos, la producción conjunta. Ambas iniciativas pueden aumentar la supervivencia de las pequeñas empresas.

                 

                DESARROLLAR RELACIONES ENTRE EL SPREED Y PROPIETARIOS, OPERADORES Y CADENAS DE SUMINISTRO DE INFRAESTRUCTURA CRÍTICA

                La infraestructura crítica es definida por FEMA como activos, sistemas, redes y funciones tan vitales para Estados Unidos que su incapacitación o destrucción tendría un impacto debilitante en la seguridad, la seguridad económica nacional, la salud pública o el bienestar, o cualquier combinación de esos asuntos. Los propietarios y operadores -como los municipios, las OED y los intereses públicos y privados (a nivel nacional, el 85 % de todos los tipos de infraestructura es de propiedad privada)- son esenciales para la resiliencia económica. Es de particular preocupación que el debilitamiento de la infraestructura crítica interrumpirá las cadenas de suministro comerciales, afectando tanto a los proveedores como a los usuarios finales. El SPREDD trabajará con organizaciones para garantizar que las empresas locales mantengan el acceso a las cadenas de suministro a través de la planificación de contingencia, previa al incidente. Las empresas, ya sean grandes o pequeñas, manufactureras o minoristas, dependen del suministro de productos y materiales para continuar sus operaciones. La resiliencia de la cadena de suministro se ha convertido en un componente crítico de la resiliencia general, amplificada por la pandemia por el COVID-19. Para respaldar este esfuerzo, el SPREDD debe proporcionar un paquete de recursos para posibilitar que las empresas implementen planes de contingencia para la interrupción de la cadena de suministro. 

                El SPREDD debería establecer estas relaciones y tener los recursos disponibles antes del 1 de enero de 2024.

                 

                DESARROLLAR RELACIONES ENTRE EL SPREDD Y LAS AGENCIAS DE MANEJO DE EMERGENCIAS ESTATALES Y FEDERALES, QUE ADMINISTRAN Y DESARROLLAN GUÍAS Y PLANES DE MITIGACIÓN DE RIESGOS

                La comunicación es un factor crítico en el desarrollo de alternativas de reducción de riesgos y mitigación de peligros, complementarias a los programas y proyectos destinados a lograr la resiliencia económica. Por esta razón, el SPREDD desarrollará canales de comunicación con las agencias de manejo de emergencias estatales y federales. Sus objetivos serán: compartir información que respalde la creación de proyectos que mitiguen los riesgos y peligros en las comunidades locales; mantener la continuidad comercial; y acelerar la recuperación comercial después de que ocurra un desastre. La participación en los grupos de trabajo de mitigación de peligros formará parte del compromiso del SPREDD. Para apoyar este esfuerzo, el SPREDD debe ofrecer información y proporcionar espacios de comunicación que permitan a las empresas y organizaciones de la SPREDD hacer oír su voz en estos procesos de planificación de mitigación de riesgos. 

                El SPREDD debería tener estas relaciones y espacios de comunicación establecidos para el 1 de enero de 2022.

                  PLAN DE RECUPERACIÓN PRE-DESASTRE

                  MEJORAR LA DIVERSIFICACIÓN ECONÓMICA MEDIANTE LA PLANIFICACIÓN PARA LA RESILIENCIA DE LOS CLÚSTERES DE INDUSTRIAS CLAVE.

                  La resiliencia económica incluye la diversificación económica, ya sea frente a desastres naturales, incidentes provocados por el hombre o -más recientemente- pandemias. El lockdown por el COVID-19 diezmó las economías que dependían mucho de los viajes y el turismo. Mientras tanto, aquellas economías que incluían tecnología de la información, logística y distribución, y la producción de bienes esenciales crecieron incluso en lo peor de la pandemia. Los siguientes seis pasos pueden ayudar a diversificar, mientras se tienen en cuenta las vulnerabilidades de la mixtura industrial regional:

                  1. Identificar vulnerabilidades específicas en áreas residenciales clave e industrias prospectivas específicas; y tomar medidas para mitigar esos riesgos. (Utilizar como referencia principal todos los planes de mitigación de peligros aprobados por FEMA para los municipios de la región SPREDD, y las aportaciones de los líderes y expertos locales en el manejo de emergencias).
                  1. Brindar información a las EDO de la región sobre los peligros más probables y los esfuerzos específicos en curso para mitigarlos. Ello, para que -a su vez- las EDO puedan informar a los clústeres industriales existentes así como a los prospectos.
                  2. Graficar las interdependencias industriales y las oportunidades para mejorar la resiliencia a través de asociaciones entre la industria y el Gobierno.
                  3. Promover activamente la investigación continua, la innovación y las acciones para fortalecer la resiliencia; y contratar y hacer crecer una base de compañías en la recuperación ante desastre y resiliencia industrial para brindar servicios rápidos y diversificar la base económica.
                  4. Tener un mecanismo para proporcionar guías de recurso vivas y actualizables para los clústeres industriales, antes y después de los incidentes.
                  5. Incluir capacitación e información en resiliencia individual y estrategias (transporte, cuidado de niños) para que los empleados de los clústeres industriales puedan resistir mejor los incidentes y regresar al trabajo más rápidamente.

                        PLAN PARA PANDEMIAS

                        Mientras se redacta este CEDS, la pandemia mundial por COVID-19 aún no está bajo control, y todavía veremos las ramificaciones de los impactos y el efecto dominó en los próximos meses. Las pandemias son particularmente difíciles de abordar y la aflicción actual ha cambiado para siempre el comportamiento empresarial y el individual. Sin embargo, existen acciones que se pueden tomar para mitigar algunos de los riesgos de esta y de futuras pandemias, como se describe en los 3 pasos siguientes.

                        Estos esfuerzos deberían estar listos para el 30 de septiembre de 2022.

                        1. Trabajar con los gobiernos municipal y estatal para desarrollar un esfuerzo de respuesta detallado, para ayudar a las empresas y los ciudadanos a adaptarse a los cambios provocados por las pandemias, incluido el distanciamiento social, los modelos comerciales digitales y medidas similares.
                        2. Crear un plan de contingencia para la adaptación de la infraestructura, como la expansión de las instalaciones de salud y educación, utilizando una combinación de subvenciones y asociaciones público-privadas.
                        3. Tener programas de pre-inscripción para empresas, individuos y organizaciones comunitarias antes de los grandes desastres y pandemias, para que puedan regresar inmediatamente después de que las áreas se declaren seguras.

                              PLAN CONTRA ATAQUES CIBERNÉTICOS

                              Cada vez más, los incidentes cibernéticos afectan tanto a la industria como al gobierno. Los recientes ataques de alto perfil contra el Gobierno de EE. UU. y los gigantes tecnológicos, como IBM, han dominado los titulares. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas -e incluso los trabajadores autónomos, empleados por cuenta propia- han sido objeto de robo de información y ransomware (ciber-secuestro). El consenso de varias organizaciones en el field es que en 2021 los ciberataques infligen daños de 6 billones de dólares a nivel nacional; y más de 10 billones de dólares a nivel mundial.

                              Para aumentar la resiliencia de la economía regional a estos incidentes, el SPREDD implementará las siguientes tres acciones para el 30 de septiembre de 2023:

                              1. Servir como convocante y coordinador de medidas colaborativas para la ciber-resiliencia crítica.

                              En coordinación con propietarios y operadores de infraestructura crítica y servicios públicos -como energía y agua- trabajar la implementación de medidas de resiliencia; tales como compras conjuntas de sistemas de protección cibernética, comunicaciones entre propietarios y operadores sobre incidentes cibernéticos, y operaciones conjuntas de recuperación -en asociación con agencias gubernamentales de manejo de emergencias a nivel local y estatal.

                              1. Proporcionar programas de capacitación y asistencia para que las empresas creen sus propios planes de ciber-seguridad.

                              Numerosos programas de capacitación, incluido el Instituto de Manejo de Emergencias de FEMA, ofrecen cursos en Seguridad Cibernética, disponibles para empresas e industrias de todos los tamaños. La capacitación cibernética de EMI-FEMA se encuentra en el siguiente enlace: https://training.fema.gov/is/courseoverview.aspx?code=IS-523. Las empresas, además del Gobierno municipal y las organizaciones sin fines de lucro, pueden recibir capacitación sobre cómo desarrollar e implementar planes de ciber-seguridad. El SPREDD puede proporcionar mensajería sobre estos recursos y asistir a las organizaciones en su obtención.

                              1. Desarrollar opciones para fuentes alternativas de infraestructura crítica.

                              Los ciberataques a los sistemas de infraestructura pueden crear interrupciones graves y duraderas. Las nuevas tecnologías, como los tratamientos de purificación de agua, las conexiones móviles y de banda ancha proporcionadas por satélite, y la batería de respaldo de larga duración alimentada por energía solar, pueden ayudar a las empresas, al Gobierno y las organizaciones comunitarias a sobrevivir y reabrir.

                              PLAN PARA INCIDENTES DE TERRORISMO, GEOPOLÍTICOS E INDUSTRIALES

                              Los incidentes adversos no se limitan en absoluto a desastres naturales y pandemias. Pregúntele a la gente de Oklahoma City y Nueva York, la cual fue severamente afectada por el terrorismo. Baltimore, Maryland, Minneapolis, Minnesota y ciudades de todo el mundo se han visto afectadas por disturbios geopolíticos; mientras que los estados en la Costa del Golfo y la ciudad de West, Texas, fueron diezmados por incidentes industriales. Finalmente, la tecnología disruptiva puede tener graves impactos negativos en un amplio espectro de industrias, incluidos los portales de viaje en línea. Para garantizar que se aborden los elementos de resiliencia para estos incidentes, el SPREDD dirigirá y apoyará los siguientes esfuerzos:

                              1. Trabajar con las agencias de manejo de emergencias para crear un plan de contingencia en caso de ataques terroristas, para las empresas.
                              1. Tener un plan de acción para proporcionar suministros de agua en caso de sequía severa o contaminación de agua vinculada a un acto terrorista.
                              1. Crear un programa para incentivar y ayudar a las empresas a elaborar un plan de continuidad específico para ataques terroristas.
                              1. Desarrollar una estrategia industrial de respuesta económica y recuperación ante incidentes, como derrames de petróleo y explosiones, entre otros.
                              1. Crear una iniciativa para ayudar a las empresas a responder a incidentes geopolíticos globales como conflictos comerciales, conflictos internos o externos, y disturbios civiles.
                              1. Crear estrategias de adaptación empresarial a la tecnología disruptiva (fuentes de energía, digitalización, IA, robótica, etcétera).

                                MEDICIÓN DE LA RESILIENCIA

                                IMPLEMENTAR UN SCORECARD PARA LA RESILIENCIA ECONÓMICA, CON LA CUAL MEDIR LAS MEJORAS EN LA RESILIENCIA.

                                El proveedor de CEDS digitales para el SPREDD, Statebook International, ofrece una Scorecard para la Resiliencia, como un producto de valor añadido. La scorecard para la resiliencia es una evaluación en forma de cuestionario que no debería tomar más de una hora para completarse. A medida que se responden las preguntas, se genera una puntuación automática basada en el tipo de pregunta y, una vez completada, la puntuación total se transfiere de forma confidencial al EDD que realiza la evaluación. La scorecard puede proporcionar al SPREDD un baseline inicial para resiliencia. Luego, a medida que se toman las acciones de resiliencia, este baseline puede utilizarse para medir el progreso en el aumento de la resiliencia. También, puede servir para mostrar a las empresas, a los ejecutivos de inversión y ubicación, y a otros inversionistas que crean empleo cuán resistente es la región del SPREDD a través de una evaluación objetiva del riesgo de desastre del SPREDD, el nivel de capacidad para resistir y recuperarse de incidentes adversos, y cómo está tomando medidas para reducir ese riesgo.